La iglesia conserva elementos claramente románicos, especialmente en el ábside y portada, con reformas importantes en los siglos XVI-XVII (espadaña, sacristía). El documento de 1169 confirma su existencia en el siglo XII. Construcción original de la segunda mitad del siglo XII, con reformas posteriores.
Estado
Aceptable; mantiene gran parte de la fábrica románica aunque presenta reformas y añadidos posteriores. No se encuentra en estado ruinoso.