La escultura y la fábrica corresponden a una etapa avanzada del románico, con influencias de talleres de finales del siglo XII y principios del XIII. La presencia de cimacios carnosos y capiteles toscos, junto a la unidad de la fábrica, permite fechar la iglesia entre los últimos años del siglo XII y la primera mitad del siglo XIII.
Estado
Aceptable; restaurada en la década de 1970, mantiene su estructura original con mínimas alteraciones modernas. Declarada Bien de Interés Cultural en 1984.