El ábside y los principales elementos románicos se sitúan en la primera mitad del siglo XII, en torno a 1120, coincidiendo con la donación del monasterio a la sede de Burgos. Elementos posteriores y restauraciones en los siglos XVII-XVIII. Siglo XII.
Estado
Aceptable. El ábside y elementos escultóricos exteriores se conservan bien; el interior, especialmente los capiteles, ha sufrido graves daños, mutilaciones y restauraciones. La nave y muros han sido modificados en épocas posteriores.