La iglesia aparece documentada en 1151 en una donación episcopal, lo que indica su existencia en la primera mitad del siglo XII. Los elementos arquitectónicos y escultóricos corresponden al románico pleno asturiano, con influencias de talleres ovetenses activos en ese periodo. Por tanto, su construcción original se sitúa en la primera mitad del siglo XII, con reformas y añadidos posteriores (capillas laterales y espadaña del siglo XVII).
Estado
Buen estado general, con restauraciones recientes (1997) que han permitido recuperar elementos originales y eliminar añadidos que ocultaban la portada principal. Existen erosiones en algunos capiteles exteriores.