La primera mención documental es de 1127, con actividad monástica confirmada en 1154. La fábrica románica principal se sitúa hacia 1180, en el último tercio del siglo XII. Posteriores reformas y añadidos hasta el siglo XVIII. Siglo XII.
Estado
Ruinoso y en abandono, con cubiertas perdidas, vegetación invasiva y numerosas transformaciones y añadidos posteriores. Algunas zonas conservan elementos románicos reconocibles, pero el conjunto está muy deteriorado.