Ermita románica rural de nave única con cabecera desarrollada y rica escultura monumental
Datación
Construcción entre mediados de los años 1170 y finales de los 1180, basada en análisis estilístico comparativo con Santa María de Piasca, iglesia y claustro de Aguilar, y pórtico de Rebolledo. Se inscribe en la segunda mitad del siglo XII
Estado
Restaurada en 1958 tras estado ruinoso; actualmente sin culto, función turística; estructura y escultura bien conservadas, aunque existen elementos restaurados y algunos relieves deteriorados