La construcción de la iglesia de San Millán se inicia en la primera mitad del siglo XII, probablemente entre 1110 y 1140, con una torre anterior (segunda mitad del siglo XI). El proceso constructivo se extiende hasta finales del siglo XII y principios del XIII, especialmente en los pórticos y la capilla norte. Primera mitad del siglo XII, con ampliaciones en el XIII.
Estado
Bueno; restaurada en varias ocasiones, con intervenciones modernas que han respetado y consolidado la fábrica románica. Se conservan la mayor parte de los elementos esenciales, aunque algunos han sido restaurados o reconstruidos.