La construcción original se sitúa en torno a 1174-1180, en paralelo a la iglesia de Santa María de Ejea y vinculada al mecenazgo del obispo Pedro Torroja. Reformas góticas y renacentistas posteriores alteraron la cabecera y abrieron capillas laterales. La consagración documentada en 1298 corresponde a una reforma, no a la fábrica original. Finales del siglo XII, con reformas en los siglos XIII-XVI.
Estado
Aceptable; aunque muy transformada por reformas góticas y renacentistas, los elementos románicos conservados han sido restaurados y son visitables. La portada norte presenta desgaste escultórico considerable, pero el edificio no está en ruina.